Si hay algo que me debe caracterizar debe ser mi identidad en Cristo, como hija, discípula de Jesús y Seguidora de su Palabra. Muchas Mujeres hoy en día, quieren ser vistas, reinvindicadas y que su trabajo sea reconocido; esto no está mal si es parte del camino y no el fin que justifique los medios. Todo lo que haga debe ser como para Jesús, debe apuntar a tener una Vida de Transparencia en Cristo y de logros que lo señalen a él, por ende las añadiduras estarán intrínsecas.
Cuando reconocemos a Jesús como dueño de nuestras vidas, su Amor por otros es transferido a mi vida, su verdad se convierte en mi carta de presentación y, por ende, mis preferencias Personales, anhelos y sueños quedarán en segundo plano, no por imposición de alguien, sino porque entiendo que el hacer su voluntad es mi deleite y regocijo. Entonces las añadiduras llegarán, las bendiciones me perseguirán y alcanzarán.